Muchas orquestas típicas debieron existir en Yucatán en el siglo XIX, de las cuales, desgraciadamente, no se guarda el menor recuerdo.

Al llegar a la Península los contingentes de la Revolución Proletaria mediando el año 1914, las influencias populares de los distintos ámbitos de la República ocasionaron que las expresiones musicales vernáculas de la Península quedaran inhibidas por algún tiempo. Por los primeros años de la tercera década del siglo XX, el popular compositor Pepe Domínguez fue uno de los primeros en utilizar nuevamente el genuino quinteto vernáculo de guitarras. Para el año 1930, ya eran varios los grupos de cancioneros usaban del quinteto típico de guitarras.

En todo Yucatán se elaboran artículos de los más diversos materiales, diseños y colores, que además de ser útiles, aportan belleza y elegancia a nuestro entorno: joyería de filigrana en oro y plata; artefactos de carey, concha, caracol, madera y piedra tallada; vasijas de barro; instrumentos musicales; tejidos de fibra de henequén y de algodón; bordados, aplicaciones de encaje, calados, y punto de cruz; ternos, guayaberas y hamacas; sombreros de paja y de palma del jipi; petates de junco y bejuco; bolsas y zapatos de piel.